viernes, 12 de septiembre de 2014

OPINAR O EL ARTE DE LA "SAVATE"




¡Mes chers amis! Debatir siempre ha sido una práctica de alto riesgo, un deporte para aficionados a los ganchos de Cassius Clay y al juego de piernas al estilo Fred Astaire.


Al igual que esta demostración anticuada de un combate de "savate" (boxeo francés), debatir consiste en captivar la atención del contrincante con una habil serie de circunvoluciones "desde abajo" mientras se le asesta "desde arriba" una castaña en plena cara que deja aturdido en el peor de los casos o ilustrado en el mejor de los cassius.

Jóven diputado anti-sistema durante
una sesión parlamentaria
Me estoy refieriendo implícitamente, como no, al actual debate en torno a la famosa formación política de nueva cuña... PODEMOS. El tema es tan explosivo como la taquillera del anuncio de las barritas All-Bran... Las discrepancias de opiniones se han cristalizado en torno al intercambio de bofetadas ideológicas que se meten Willy Toledo y "Johnny" Monedero, con la ayuda de medios de comunicación encantados de hacer de moscas vinagreras.

¿Qué es lo que molesta tanto a los pro y a los contra en este debate? Dos cosas:

1) que se les toque a los pros su ilusión. Porque Podemos, digan lo que digan, ha llegado en el panorama político apolillado como un joven socorrista neozelandés en medio de una junta de jubilados falderos... Refrescante y rabiosamente seductor. Queremos creer férreamente en lo que nos promete aunque sea una utopia (no olvidemos que las revoluciones han nacido de utopias).

2) que los contras son unos aguafiestas con su Verdad Incómoda al estilo Al Gore (ecologista de pacotilla y desafortunado candidato a la Casa Blanca). ¡Cuán razón tenía Martin Luther king cuando dijo: "para tener enemigos no hace falta declarar una guerra, basta con decir lo que se piensa“! (frase recogida al vuelo por mi agridulce Cruela, tan hábil ella al juego del badminton verbal).

Y para ilustrar este último punto, me viene en mente una anécdota personal... Un día de verano, fuimos un grupo de amigos a tomar una copa en la azotea del café El Viajero. Nos acompañaba nuestro viejo comparsa Garrison, ciudadano estadounidense aquejado con dos grandes defectos: ser un poco perturbado emocionalmente y llevar mal la bebida. En un descuido, no advertimos que nuestro amigo -ya fuertemente alcolizado- se había puesto a mirar fijamente a una mujer... Esta insistencia ocular tuvo como efecto el lógico nerviosismo de la pareja de la mujer: "¿Y a ti qué te pasa, por qué estás mirando a mi mujer, etc, etc.". Ante la pregunta, Garrison contestó con toda la sinceridad que propicia un exceso de gin tónics tomados en ayunas a las 6 de la tarde... "Porque tu mujer es la mujer más fea que jamás he tenido el gusto de mirar". Acto seguido, hizo falta nada menos que cuatro de nosotros para evitar un pugilato digno de las más crudas peleas de saloon... ¿Qué pasó realmente? Que Garrison tenía toda la honesta y racional razón del mundo: la mujer era totalmente inestética y su marido lo sabía... Le molestaría de manera inconfesable el dilema corneliano que suponía estar enamorado de una mujer cuya fealdad podía llamar la atención de manera tan evidente entre otros representantes de sexo masculino ("¡mira el mal gusto de este pobre diablo que se ha casado con semejante callo, etc, etc."). 

¡Tate, queridos amigos! Nosotros también estamos en esta tesitura entre realismo y posibilismo, como diría otro buen amigo nuestro. Nos encontramos divididos entre la dulce ilusión con que la voz Podémica nos mece y la fastidiosa realidad de sus límites a la hora de llevarnos a la verdadera Revolución social, con sangre, mascada y escupitajo (expresión francesa absurda que no tiene más mérito que la de describir un escenario dantesco poco deseable pero realista y a veces inevitable). 

Pero de este posibilismo de Podemos hablaremos más en detalle en un próximo post cuando consiga perfeccionar mi juego de piernas y mi uppercut. ¡Bonsoir!

Nestor Poireau

2 comentarios:

  1. ¿Por qué tanta publicidad a una agrupación que es tan poco original y oportunista que ha copiado el slogan que llevó a Barak Obama derecho a la Casa Blanca?. No gastes tanto talento en darle publicidad a semejante personal. Es lo que buscan con tan pobre dialéctica!!!!. Por cierto, comienzan a proliferar barbillas (lampiñas) y coletas. Para miccionar y no echar gota!

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  2. Tienes muchas razón, querido cachorro anónimo. Queda puesto en cuarentena... Debo confesar que esta desmesurada atención a Pablemos ha venido dada por la falta de otro material que publicar, ya que nuestro Capitán Ad Hoc nos debía un texto. A falta de otro post para llenar el hueco, decidimos usar lo que teníamos en la nevera, y el resultado es un lógico empacho sobre el tema.
    Gracias por seguirnos

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Gracias ;)