viernes, 24 de octubre de 2014

EL PAPA NECESITA DINERO

Como lo oyen: el Papa necesita dinero. No para su bolsillo, naturalmente, sino para obras de caridad. Quizá es porque las finanzas vaticanas –ahora que están más pendientes de su honorabilidad, las arcas benditas puede que sean menos atractivas para ciertos inversores con antifaz- pasan apuros. Y así como ciertos gobiernos, debido a la crisis, han recortado gastos en obras sociales, el Vaticano quizá se estaría viendo impelido escatimar en limosnas, lo que sin duda se traduciría en que los mendigos de Roma andarían por ahí con las caras más largas que nunca y acosando con más ansia a los turistas. Y la solución, una de ellas, parece que ha sido la de dedicar la Capilla Sixtina a acoger eventos privados, previo pago por el cliente de un óbolo –suponemos que sustancioso- que irá directamente a obras pías.

martes, 21 de octubre de 2014

LA HIPOCONDRIA EN LOS TIEMPOS DEL #ÉBOLA

Conocí una vez a un tipo que padecía de un grado de hipocondría tal, que lo convertía un ser francamente ridículo... He alternado con diversos personajes aprensivos a lo largo de mi vida: El propio Capitán Ad Hoc, por ejemplo, es un hipocondríaco de manual; y tengo una amiga que evita dormir de lado, no sea que se le "descuelguen" los órganos internos por pasar demasiado tiempo en la misma postura. Pero nada comparable a ese maníaco de la desinfección que pondría en cuarentena a todo ser humano aquejado de la más mínima tos, y cuya actitud ante el mundo guarda gran parecido con el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible.