sábado, 11 de octubre de 2014

LA ERÓTICA DEL DINERO


Recuerdo que, durante la Transición, hubo un tiempo en que se hablaba mucho de “la erótica del poder”, frase que, contra lo que algunos pudieran pensar, no se refería a que los ministros corrían por los pasillos del Ministerio en pos de sus secretarias, ni estás detrás de los ministros. La erótica del poder venía a significar el apego, la atracción, la excitación que quienes ejercen el poder experimentan por el cargo y las facultades de mandar sobre los demás que comporta. Sentimientos que, probablemente, también experimentan quienes aún no tienen ese poder, pero aspiran a conseguirlo con la ansiedad de alguien perdidamente enamorado. “El poder –dijo Henry Kissinger- es el último afrodisíaco”. Pero sin sexo, añado yo.

martes, 7 de octubre de 2014

LA VIDA ES BELLA, LA GENTE ES FEA... Y MEDIOCRE

El equipo de humoristas franceses Les Deschiens
 ha sabido reproducir el inconfundible
estilo "casual" de la función pública...
Mes chers amigos! Hace un par de días compartí una velada memorable con uno de esos raros “aristogatos” estetas y, lógicamente, misántropos, cuya compañía providencial, selectivamente generosa y tan rica como un buen vino hecho con amor, nos reconcilia con el género humano. La vie est belle, c’est les gens qui sont laids! -la vida es bella, la gente es fea- solía exclamar un muy querido familiar mío. Pues sí. Hay mucha gente fea, fea de corazón, fea de alma, pobre de todo que, por contraste, nos lleva a rebuscar, como perros truferos, la amistad de personas que son exactamente lo opuesto: hermosas de alma y de corazón -y si lo es de cara y de cuerpo también, tanto mejor-.