martes, 23 de diciembre de 2014

LA DENTADURA POSTIZA DE LA SEÑORA KIRCHNER

Cristina Fernández de Kirchner
No sé si el tema del que voy a hablar  podría ser una cuestión que interesara debatir en un congreso de politólogos, de publicistas, de asesores de marketing, de economistas, de dentistas, de psicólogos, de psiquiatras o de nutricionistas. Tal vez interesara en todos, tal vez en ninguno… A ver qué opinan ustedes.

 La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se ha dirigido públicamente a los pobres de su país para decirles que les va a regalar dientes postizos. Todo aquel miserable desdentado al que le falten unos cuantos o todos los dientes, tendrá pronto unas prótesis gratis. ¿Para que mastiquen mejor los filetes? No, para que puedan sonreir dignamente sin mostrar la negrura desdentada de sus lamentables bocas. La campaña no se titula “Para que puedas comer mejor”, sino “Argentina sonríe”. Simple cuestión de estética.

A Cristina no le gustan estas sonrisas
Y yo me pregunto: ¿no preferirían los pobres argentinos que la Kirchner les restaurara la despensa en vez de las encías? Yo creo que si los pobres argentinos no sonríen con convencimiento no es porque no tengan dientes, sino porque no tienen comida. Me parece de una cínica crueldad que a los hambrientos argentinos se les pongan dientes falsos para que ensayen una sonrisa falsa. ¿Cuántas desagradables sonrisas desdentadas ha tenido que soportar la presidenta para tener que recurrir a sembrar de prótesis las bocas de los menesterosos y conseguir así blanquearse su conciencia, como el esmalte artificial blanquea las prótesis dentarias?

Esto me recuerda a Fidel Castro, cuando en marzo de 2005 prometió a los cubanos (en un discurso de cinco horas) que iba a repartir entre la población dos millones y medio de “cazuelas arroceras”, unas ollas eléctricas procedentes de China. El problema vendría luego: ¿qué echar dentro de la cazuela?

Los fabricantes de ollas eléctricas chinos debieron ponerse muy contentos al recibir el pedido, al igual que los fabricantes de prótesis argentinos se frotarán las manos ante la que se avecina; pero, la verdad, ni con dentaduras postizas ni con ollas eléctricas se combate el hambre. El hambre se combate con alimentos.


¿En qué tipo de congreso se podría debatir sobre este asunto?

Capitán Ad Hoc

1 comentario:

  1. Muy acertado su comentario, capitán. Esta señora piensa más en la imagen que está dando su país que en como lo están pasando sus paisanos. Por qué no le habrá dado por pensar a la señora recauchutada que los sufridos argentinos lucen desdentados debido a la falta de vitaminas; sí de vitaminas que se pueden encontrar en los alimentos, tan escasos para tantos.
    Ella en cambio combate la sobra y depósito de alimentos en su anatomía a base de liposucciones. Qué mal repartido está el mundo!!!

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Gracias ;)