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| Cristina Fernández de Kirchner |
No sé si el tema del que voy a hablar podría ser una cuestión que interesara
debatir en un congreso de politólogos, de publicistas, de asesores de marketing,
de economistas, de dentistas, de psicólogos, de psiquiatras o de nutricionistas.
Tal vez interesara en todos, tal vez en ninguno… A ver qué opinan ustedes.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de
Kirchner, se ha dirigido públicamente a los pobres de su país para decirles que
les va a regalar dientes postizos. Todo aquel miserable desdentado al que le
falten unos cuantos o todos los dientes, tendrá pronto unas prótesis gratis. ¿Para
que mastiquen mejor los filetes? No, para que puedan sonreir dignamente sin
mostrar la negrura desdentada de sus lamentables bocas. La campaña no se titula
“Para que puedas comer mejor”, sino “Argentina sonríe”. Simple cuestión de
estética.
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| A Cristina no le gustan estas sonrisas |
Y yo me pregunto: ¿no preferirían los pobres argentinos
que la Kirchner les restaurara la despensa en vez de las encías? Yo creo que si
los pobres argentinos no sonríen con convencimiento no es porque no tengan
dientes, sino porque no tienen comida. Me parece de una cínica crueldad que a
los hambrientos argentinos se les pongan dientes falsos para que ensayen una
sonrisa falsa. ¿Cuántas desagradables sonrisas desdentadas ha tenido que
soportar la presidenta para tener que recurrir a sembrar de prótesis las bocas
de los menesterosos y conseguir así blanquearse su conciencia, como el esmalte
artificial blanquea las prótesis dentarias?
Esto me recuerda a Fidel Castro, cuando en marzo de 2005 prometió
a los cubanos (en un discurso de cinco horas) que iba a repartir entre la población
dos millones y medio de “cazuelas arroceras”, unas ollas eléctricas procedentes
de China. El problema vendría luego: ¿qué echar dentro de la cazuela?
Los fabricantes de ollas eléctricas chinos debieron
ponerse muy contentos al recibir el pedido, al igual que los fabricantes de
prótesis argentinos se frotarán las manos ante la que se avecina; pero, la
verdad, ni con dentaduras postizas ni con ollas eléctricas se combate el
hambre. El hambre se combate con alimentos.
¿En qué tipo de congreso se podría debatir sobre este
asunto?
Capitán Ad Hoc


Muy acertado su comentario, capitán. Esta señora piensa más en la imagen que está dando su país que en como lo están pasando sus paisanos. Por qué no le habrá dado por pensar a la señora recauchutada que los sufridos argentinos lucen desdentados debido a la falta de vitaminas; sí de vitaminas que se pueden encontrar en los alimentos, tan escasos para tantos.
ResponderEliminarElla en cambio combate la sobra y depósito de alimentos en su anatomía a base de liposucciones. Qué mal repartido está el mundo!!!