domingo, 8 de febrero de 2015

EL NUEVO GUARDARROPA DE CRUELA

Mis queridos cachorros… Quizá alguno de vosotros me haya echado de menos y se haya preguntado si no me he envenenado yo solita con mi afilada pluma. Mis más sinceras excusas por este eventual abandono de mis obligaciones como despellejadora, pero es que últimamente he estado muy ocupada renovando mi vestuario. Y es que vuestra Cruela ha cambiado las pieles por tejidos ligeros y vaporosos, aunque debidamente estampados de manchas, para emigrar a climas mucho más cálidos.


Aprovecho, no obstante, para propinar un público tirón de orejas a mis desaparecidos colaboradores, el Capitán Ad Hoc y Nestor Poireau, que han hecho suyo mi obligado mutismo y no han escrito una sola línea en las últimas semanas… Ahora sí, prosigo con mi relato.

Ya lo advertí antes de las Navidades, cuando me sentía atosigada por las toneladas de dulces típicos y por los constantes cortes publicitarios, que algo en mi interior me empujaba a coger un vuelo con destino al Caribe.

¡Y aquí estoy! Impregnándome del ritmo de esta tierra, “ya tu sabe, mi amol.”

Aunque mi propósito es mantener mis mordaces comentarios relativos a la realidad española, sospecho que la idiosincrasia caribeña me inspirará toneladas de observaciones mordaces, una vez logre salir de la estupefacción que me invade desde que llegué.

Eso sí, la gente más reprobable con la que he tenido la desgracia de relacionarme hasta ahora, son mis propios compatriotas. No todos, por supuesto, pero he tenido la mala fortuna de encontrarme a especímenes de españolitos tan faltos de educación como de humildad, y que habitan esta tierra dejando el pabellón bien bajo con su estupidez manifiesta y su imperdonable arrogancia.

Aún así, los ibéricos somos tremendamente gregarios, no lo podemos evitar, y aunque también busco la compañía de los aborígenes, me llena de regocijo escuchar este acento nuestro que aquí les suena tan duro. Entre unos y otros me proporcionarán material para escribir, periódicamente, mis crónicas caribeñas, y espero que la primera llegue bien pronto. Hasta entonces sed buenos… Pero traviesos, que si no es muy aburrido.

Cruela Débil

4 comentarios:

  1. Se la echaba de menos, Cruela. Encontraba cierta falta de sal en la Red. Así que bienvenida. Es una alegría buscar y hallar un comentario de blog bien escrito.
    No me extraña lo que cuenta sobre los compatriotas españoles puesto que algunos aun llevan en el ADN el papel de conquistador; y no solo de las indias sino del capataz abusón.
    Espero que cumpla su pública promesa de tenernos al loro- al menos desde su perspicacia- de lo que ocurre al otro lado del charco. Material humano sospecho que no le va a faltar; lo que unido a la novedad le puede dar mucho de sí

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  2. Muchas gracias, mi querido cachorro anónimo, por esa muestra de aprecio. Aunque más que azúcar, es pimienta lo que trato de echarle a la red. Y a partir de ahora, algún que otro "ronsito"...

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  3. Suena bien!. Qué música por cierto se oye por allí. Supongo que como en todos lados pero me refiero a cosa autóctona y folklore lugareño. No se olvide de la sal!

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  4. Querida Cruela, traté de decirle ayer-cosa que me fue imposible pues los señores de la cosa de la red se pusieron burros y no dejaban de cachearme figuradamente para ver quien soy-(cotillas!)- que la gran riqueza del castellano es su variedad; una variedad que sin embargo permite entendernos a los casi 500 millones de hispano hablantes.
    No les ocurre lo mismo a los anglosajones, muy quejosos de que sus primos los americanos del norte, no solo hacen estropicios con la lengua de Shakespeare, sino que además , a los muy de pueblo, ni los entienden.
    He oído a un escocés afirmar que no entendían al ex presidente Bush junior así como a otros mandatarios norteamericanos con profundas raíces sureñas; claro que también irlandeses y escoceses se quejan de no entender a los cursis habitantes de ciertas zonas pijas londinenses.
    Pero tengo que decir que aunque hablamos el mismo idioma que los habitantes de Amércia del Sur, la mentalidad es muy distinta; situación que no ocurre con inglese y norteamericanos que en los grandes temas sí parecen estar de acuerdo. Y hasta entenderse

    Juana del Palco

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Gracias ;)