jueves, 9 de abril de 2015

CRÓNICAS DESDE EL CARIBE: ACOSADA POR EL "GUACHIMÁN"

Algunos de vosotros recordaréis que, hace unos meses, os exponía una serie de consideraciones sobre la mujer ante el piropo (para quienes no lo leyéseis, o queráis refrecar la memoria, pichad el enlace en rosa). El caso es aquel post estaba escrito desde la perspectiva española, y en una época en la que ignoraba la idiosincrasia dominicana en lo que a interjecciones callejeras a las féminas se refiere. En este asunto, como en infinidad de supuestos, lo mucho cansa...

Y es que el dominicano resulta un tanto cansino o "jartible" en esto del piropeo, entre otras cosas, porque no discriminan. Es ver a una mujer caminando sola por la calle, y lanzar alguna exclamación al aire que, en muchos casos, incluye bendiciones. Si su objetivo es de piel blanca, invariablemente, la lisonja viene precedida de un ¡rubia!, ya sea la susodicha morena, castaña, pelirroja, o tenga el pelo bicolor, como una servidora.

Especímen de guachimán
Pero si hay un tipo que lleva hasta el extremo del acoso esa adulación, es uno de los vigilantes de mi edificio (aquí denominado torre), personajes que en este país son popularmente conocidos como "guachimán". Desde hace un tiempo, salgo a la calle casi a hurtadillas para evitar sus propuestas de matrimonio, con rodilla hincada incluida, en algunas ocasiones. "Cuando será que tu me deh un chace"; "Yo te quiero, mi amol"; "Deha tu apaltamento y vente a vivil conmigo y con mi mamá"; frase que dejó paso, en un momento dado, a "Yo ya tengo la maleta plepalá, pa cuando tu me digah y me voy contigo pa Ehpaña"...

Así que lo que en un primer momento tuvo su gracia, ya no la tiene, y no puedo evitar recordar aquellos dibujos animados en los que una gata es acosada hasta la náusea por una mofeta con fuerte acento francés y enferma de amor. Especialmente, cuando he tenido la mala fortuna de coincidir con él en el ascensor y me ha preguntado, con absoluta naturalidad "¿Tu pensahte en lo que yo te dihe...?"

¿Quién no recuerda esa parodia
impagable de Marte y Trece?
Aaaaay, señorita Escarlaaata,
que no veo ná con estos
ojos de hueeeevo
En una ocasión, la muchacha que viene a hacer las tareas a casa llegaba tarde, y yo debía salir, así que la llamé para saber cuándo aparecería. Ante mi pregunta, y en vista de que se iba a demorar, mi asistenta dijo "Aaaaaaaay, señolita Crueeeeelaa" (Esto me encanta, porque inmediatamente visualizo Escarlata O`Hara mientras Mammi le apretaba el corsé)... "Déhele la llave a fulanito y yo abro cuando lleeegue". Mi cerebro fue lo bastante rápido como para decirle que mejor viniese otro día, porque, ante esa sugerencia, me imaginé al guachimán entrando furtivamente en mis aposentos y metiendo la cabeza en el cajón de mi ropa interior. Sentí escalofríos, queridos cachorros.

Al exponerles a algunos de mis amigos el frenesí del guachimán, todos coincidieron en recomendar que me eche un novio postizo y que, además de mostrarme especialmente acaramelada con él en su presencia, se lo presente debidamente como mi esposo. Creo que para llevar a cabo la representación haré un casting. Ya os contaré como va en un futuro post. Hasta entonces, sed buenos... Pero traviesos, que si no es muy aburrido.

Cruela Débil

4 comentarios:

  1. jajajajajajaja!!! es muy graciosa la situación. Es lo que a diario viven las mujeres en este país, sin importar su condición, ya que ni las embarazadas se escapan. Sin embargo, siento un poco de preocupación pues no sabemos lo que pasa por la cabeza de este Quijote. En consecuencia, ese consejo que te han dado me parece improcedente, ya que sólo basta con leer una página de cualquier periódico para darnos cuenta de la cantidad de violencia generada por los celos. Consideraría hablar contundentemente con el "guachi" para que cese en su batalla. Y digo contundentemente, porque si eres amable, simpática y educada el susodicho entiende que estás ligando...en fin, que es un chiste desde lejos, pero incómodo en tu día a día de seguro.

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  2. No me atrevo a reírme; porque tal y cómo lo cuentas, suena jocoso e incluso simpático. Pero como dicen más arriba, el día a día debe de ser un auténtico coñazo. Niña... Me encantas cómo escribes. Me encanta tu sentido del humor -al que me siento muy, muy, muy próximo- y me encanta esa viveza, esa energía y esa inteligente manera de respirar la vida.
    Un beso.

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  3. Muchísimas gracias por vuestra preocupación, queridos cachorros. El tipo está totalmente controlado, pero para agregar algo de comicidad al asunto, lo he adornado un poquito. No sabe el guachi con quien se las gasta... Besos a los dos, y mil gracias por leerme

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    1. Para cuando el casting de opositores a espartar al guachimán?.

      Hay auténtica expectación!. El personal pide un desenlace

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Gracias ;)