miércoles, 15 de octubre de 2014

EL EMBOLADO DEL ÉBOLA

El Bosco y sus visiones muy particulares del Apocalípsis...
Amigo lector, si eres alérgico a las teorías conspiracionistas… ¡Pasa de largo! Lo que te va a contar Poireau hoy huele a azufre -excelente desinfectante, por cierto-. Tanto más fácil es caer en las teorías “conspi”, cuantas más incógnitas y contradicciones hay en torno a, lo que parece ser, una pandemia espantosa, digna de los peores episodios de peste bubónica que hubo durante la Edad Media -o de la peli Doce Monos-. El ébola. 

Según teorías variopintas, el origen del brote de ébola se remonta a 1976 y salió de una caca, un moco, o un escupitajo de simio o de murciélago de Zaire -actual República Democrática del Congo-, o de Filipinas o, ya puestos, de un platillo volante... Tampoco se sabe cómo el virus pasó de la caca-moco al hombre.

Para los conspiracionistas, está claro que la pandemia de ébola huele a sucia maniobra estratégica de Estados Unidos -como no…-: En su ansia de dominar el mundo, económica y políticamente, podrían estar utilizando o HABER CREADO el ébola:

1) Como arma de destrucción masiva, para quitarse de en medio a gente que amenaza su hegemonía. Lo que me extraña es que el ébola no haya surgido en Siria, en Venezuela, en Rusia o en París, donde no aguantamos a macarras tejanos con sobrepeso y camisas hawaianas, que piden aros de cebolla fritos en el elegante salón de té del Hôtel Georges V.

2) Como arma de destrucción masiva, porque existe un oscuro “Club de Eugenistas” formado por magnates maquiavélicos, como los Rockefeller o Bill Gates, que intentaría cepillarse a todos los pordioseros y desdentados que alimentar, y que sobran en el mundo. Extraño… Estos pobres representan un fabuloso mercado para sus multinacionales. ¿Por qué eliminarían a tantos -futuros- consumidores?

3) Como oportunidad comercial porque, por lo visto, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) que depende del gobierno de Estados Unidos patentó todas las variantes del virus del ébola como “invento suyo” en 2010. Por lo visto, también el laboratorio TEKMIRA Pharmaceuticals habría recibido 1,5 millones de dólares de Monsanto y otros 140 millones de dólares del Departamento de Defensa de los EEUU para desarrollar una cura contra el ébola… ¡Gasp…! Está claro que, dado el número de muertos actuales y la velocidad a la que se contagia la enfermedad en África, el primero en sacar la vacuna se va a forrar. ¡Business is business!
 
¡olééé, ole ole olàààa!
A España, con su fuga de cerebros, los recortes en Sanidad, y unas subvenciones que dan prioridad a rescatar a empresarios corruptos, en lugar de dárselo a su sector de I+D. Tal vez los yankies nos encarguen organizar la gala de lanzamiento de la vacuna en el Melià Princesa… ¡Oleínnn! Aquí, nuestros gobernantes responden a la gestión de crisis con improvisación -e irresponsabilidad-.  Autorizan la repatriación de dos moribundos -en el estado más crítico del contagio- sin ninguna planificación ni experiencia, a pesar de las largas advertencias de algunos colectivos de sanitarios como la CAS o Médicos sin Fronteras, poniendo en riesgo la salud de mucha gente.  Por cierto, a Emma Rodriguez, una economista española de 54 años, enferma de neumonía atípica en Argentina, el gobierno español le negó la repatriación porque “era un proceso muy caro”. Falleció allí. 

Resultado: un ministro de Exteriores que se preocupa por no ver la Marca España dañada por el ébola…  Una mujer de 44 años, debatiéndose entre la vida y la muerte, que –cuando se despierta- se enterará de que se han cargado a su perro y su futuro. Porque, aunque salga con vida de esta maldita enfermedad, se quedará con secuelas de por vida por el daño que han sufrido sus árganos vitales. Eboli, Ebola, este cuento se acaba...ya.

Nestor Poireau

2 comentarios:

  1. Querido Néstor, no puedo estar en más desacuerdo con usted. Creo que por una vez hemos actuado correctamente. Teresa Romero, la auxiliar de enfermería infectada con el virus del ébola, está consciente y habla con sus compañeros, a los que da consejos como han de tratarla puesto que ella tiene la experiencia de haber cuidado a los dos misioneros repatriados de Liberia y Sierra Leona. Es más , acaba de decir que si se cura volvería a cuidar a cualquier enfermo de ébola. Están a su cuidado 50 personas dispensándole cuidados y cariños. Y tampoco se está escatimando en medios terapéuticos.

    En cambio el enfermero infectado en EEUU anda pidiendo dinero en internet para costearse los 500.000 dólares que el sistema norteamericano le pide por someterlo a tratamiento. Este es uno de los pocos casos en que una se siente orgullosa del suelo patrio que la vio nacer!!!. Puesto que somos los primeros en ponernos verdes a la menor de cambio es muy gratificante poder decir cosas estupendas en un caso como este.

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  2. Querido Anónimo. Creo que me has entendido bien... No estoy criticando a Teresa Romero sino a los que la han llevado a correr los riesgos que ha corrido. Si, como piensas, el gobierno español hubiera actuado correctamente, Teresa no hubiera cometido un fallo al quitarse un traje de nivel 3 (inadecuado para atender a enfermos del ébola) por falta de formación y experiencia (¿cuántos enfermos terminales de ébola había atendido antes?), en la sexta planta del Carlos III ANTAÑO prevista para tratar enfermedades tropicales e infecciosas y que el gobierno decidió desmantelar para trasformarlo en servicio de geriatría y enfermos crónicos muchos más numerosos y lucrativos (ahora quieren posicionar el Carlos III como centro de referencia para enfermedades como el ébola...). De todo corazón, espero que Teresa Romero se recupere pronto y con las mínimas secuelas. Gracias por tu intervención, querido amigo.

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Gracias ;)